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martes, 7 de febrero de 2012

Contador, el Solomillo y el Patriotismo Español

Aunque este Blog es de Atletismo, hoy me veo en la necesidad de espresar la que pienso en el caso de Alberto Contador.

La prensa Española, es unánime y tajante en el tema: NO SE HA ECHO JUSTICIA!
Pues yo no estoy de acuerdo y lo siento, y a buen seguro que mis letras aquí escritas no gustaran a todo el mundo.
Pero creo que la prensa en vez de informar, DESinforma a la mayoría de la gente y cuando se habla de algo tan serio como un caso de dopaje, en el que muchas personas salen perjudicadas debemos ser mas coerentes.
Acaso  creéis que a la prensa le importa que no se haga justicia con Alberto?, para nada!!
A ellos lo que le importan es su numero de ventas de diarios durante la próxima edición del Tour, la Audiencia de las T.V., patrocinadores etc....., a todos estos no les interesa que sancionen al de Pinto, sino todo lo que ellos pierden por culpa de esto.

Rafa Iglesias nunca ha dado positivo. Ni Pablo Villalobos. Tampoco Alvaro Rodiguez se ha pringado jamás por el dopaje. Tres ases del deporte español admirados e inmaculados. Alberto Contador no puede decir lo mismo. El ciclista de Pinto dio positivo por clembuterol. Es decir, su sangre contenía esta sustancia prohibida. Un control detectó 50 picogramos. Un contraanálisis lo confirmó.
Y ahora, por si no fuera suficiente, después de que la federación (española, claro) de ciclismo le exonerara, el Tribunal de Arbitraje del Deporte, ante el recurso de la UCI y la AMA, ratifica aquel primer positivo.
La decisión del TAS destrona al rey del pedal. Aligera su palmarés y, lo peor, subraya su nombre para siempre. La noticia ha indignado a muchos. Españoles, claro. No he leído todavía queja alguna de ciudadanos italianos, chinos o luxemburgueses. Tampoco han abierto la boca los franceses. Aunque estos, dirán los mismos indignados, nos tienen manía. Envidia, más bien. El sentimiento patriótico a menudo nubla la objetividad. Pues objetivo es que una trampa merezca un castigo.
Aquí cada uno interpreta la sanción a su gusto. Los falsos patriotas -que, al contrario de lo que piensan, perjudican la honorabilidad del deporte español- dicen que no se ha aplicado aquello de ‘en caso de duda, el reo es inocente’. El TAS, dicen, no ha demostrado que Contador tomara el clembuterol para mejorar su rendimiento deporte. Que lo han condenado sin pruebas, sentencian. Y con ello parecen olvidar que hace meses ese ciclista dio positivo. Que debería ser él, su defensa, en la que se ha gastado un millón de euros, quienes demostraran aquello de la contaminación alimentaria.
Antes que Contador, en España dio positivo por clembuterol Josephine Onyia. Su federación española, la de atletismo en este caso, también creyó su versión de inocencia. Pero la IAAF no. Y el TAS tampoco. Onyia, una vallista nacida en Nigeria y nacionalizada española en 2007, no encontró patriotas que lamieran sus heridas. Y eso que en su sangre había menos clembuterol que en la de Contador (20 picogramos). Su entrenador, Rafa Blanquer, también habló de contaminación alimentaria y de que un filete te puede arruinar la vida injustamente. Así que, una vez cumplido el castigo, volvieron a juntarse para regresar a la competición. Hasta que Onyia dio positivo de nuevo. Y la trampa, claro, acarreó otra sanción. Como Gervasio Deferr perdió un día una medalla mundialista por un porro. Son las normas. (y tampoco nadie lo defendió, mas bien lo insultó, a pesar de que el Cannabis no mejora el rendimiento en deportistas)
El patriotismo debería ensalzar a los héroes y ningunear a los tramposos. Y al frente de esta actitud, dando ejemplo, deberían estar las autoridades deportivas españolas, que tienen en sus manos endurecer las medidas contra el dopaje. Para evitar que haya gente que regrese antes de tiempo. Para castigar a todos los mentirosos que quedan impunes porque la ley no les alcanza. Para que el deportista limpio, al fin y al cabo, tenga ventaja sobre el sucio. Y no al revés.
Y en lugar de pensar en Contador, estaría bien pensar por un momento en Andy Schleck. O en Michele Scarponi. Campeones sin celebración. Ciclistas a los que un rival con clembuterol en su organismo les privó de una corona de laurel, de un aplauso, de un paseo triunfal. Qué dirán los patriotas luxemburgueses. O los italianos. Disfrutemos con Chema, con Olmedo, con J. España. Ignoremos a Contador. Salvo que la justicia demuestre que su trampa, avalada por un positivo, tenía una justificación.**

** Parte de este texto es obra de Fernando Miñana

                                             

2 comentarios:

  1. Muy de acuerdo contigo y con Fernando Miñana... es una substancia exógena que no produce el propio organismo y por tanto no se puede tener nada de eso en sangre, además para empezar tendría que investigar un poco bastante, pero que yo sepa no existen receptores en el tracto digestivo para otra cosa que no sean compuestos orgánicos simples, que son aquellos que si son obtenidos por el cuerpo y pasan a la sangre para su distribución, por lo que no se como han podido explicar el paso de esa substancia desde el tracto digestivo a la sangre... para mi es positivo y pierde todo el valor que tenía...

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  2. Pues suscribo lo dicho, me da pena por Alberto pero la justicia debes er igual para todos y ahora toca apechugar

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